¿Te imaginas un mundo sin viajes?

Te imaginas un mundo sin viajes? Pues yo tampoco.

Cuando tenía 16 años conseguí mi primer trabajo, en una tienda de surf en Irvine, California. No tenía mucho que hacer y los días se pasaban muy despacio entre reacomodar, sacudir las tablas de surf y doblar los cobertores, entonces aprovechaba para hojear las revistas que teníamos en venta con sus hermosas fotografías. En la última página de uno de estos libros encontré esta frase:

“Viajar te mantiene joven. Lo hace al ponerte en situaciones que te hacen sentir como un niño otra vez. Cuando te encuentras mágicamente en un momento de autodescubrimiento. Bellamente confundido. Podría ser aquella primera vez que te levantas a las 5:00 a.m. para participar en una oración desde la mezquita local en la costa atlántica de Marruecos, la primera vez que sientes el calor del sol egipcio sobre tus hombros, la primera vez que remas en los arrecifes poco profundos del Caribe, o cuando te das cuenta de que la gente que vive con menos lujos pueden alcanzar la felicidad tan fácilmente como aquellos que viven en mansiones. Hay oportunidades en la vida para deshacerse del ajetreo y el bullicio de la vida moderna, disfruta el momento y deja de correr hacia una meta idealizada. Tu metabolismo cambia a un ritmo más lento. Todo es nuevo de nuevo y te sientes bien».

Después de leer esta frase mi vida tiene un nuevo sentido. Yo quería experimentar todo lo que estaba ahí descrito. Tome la decisión de ahorrar mi salario mínimo por dos años y después me fui sola a viajar por Europa.

Hoy en día vivo en Costa Rica, donde con solo manejar por una hora puedo encontrar un mundo totalmente diferente. Pero con la situación sin precedentes que estamos viviendo, donde incluso sumergirte en el mar es prohibido y yo estoy confinada a mi apartamento de una habitación, te podrías imaginar un mundo sin viajes?

La verdad es que para algunos de nosotros viajar no es algo que nosotros queremos, es algo que necesitamos, un deseo que viene desde el fondo de nuestro corazón. Donde buscamos salir de nuestras rutinas y vivir experiencias extraordinarias. Deseamos explorar lo desconocido porque nos hace sentir vivos.

Pero lo más importante, viajar te da conocimiento, te conecta. En un mundo donde la política, las guerras y en este caso un virus que nos amenaza con separarnos, viajar es lo que está ahí para mantenernos unidos. Donde puedas disfrutar desde un arrozal en la zona rural de Tailandia hasta un pastelero en el sur de Italia. Creo firmemente que viajar es una forma de educación, incluso más poderosa que la educación tradicional, viajar te hace conocerte y conocer el mundo que te rodea.  Te enseña que nosotros como humanos, aunque vivamos vidas muy diferentes, somos iguales en nuestro núcleo. Viajar elimina el racismo, intolerancia e ignorancia. En mi opinión, el conocimiento es más poderoso que cualquier cosa que aprendí en la escuela. 

Un mundo sin viajes es peligroso. Un mundo sin viajes es de mente cerrada. Un mundo sin viajes es un mundo sin progreso. Sera que mi sobrino va a crecer sin experimentar un amanecer en Machu Picchu? Estará el motivado por aprender un segundo o tercer idioma después de viajar como mochilero por Brasil? Todas estas preguntas están en mi cabeza cada vez que veo las noticias.

Escrito por: Delphine Zebouloun

Delphine Zeboulon

Delphine es amante de la naturaleza. No es de extrañarse que por eso se mudó a Costa Rica hace 6 años. Ella tiene 8 años de experiencia en turismo enfocado a prácticas sostenibles y actividades comunales. Cuando Delphine no está viajando la puedes encontrar surfeando en Guanacaste, haciendo caminatas en Heredia o cocinando arepas con la suegra.

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